UZBEKISTÁN FORTALECE LA INSTITUCIÓN DEL DEFENSOR DEL PUEBLO

En los últimos cuatro años en Uzbekistán se han llevado a cabo cambios profundos en todos los ámbitos de la construcción del Estado y la sociedad que han cambiado radicalmente el sistema de relaciones entre el Estado, la sociedad y el ciudadano. Las decisiones adoptadas por el Presidente de la República de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev, de mejorar radicalmente el sistema de tramitación de las solicitudes de personas físicas y jurídicas, la apertura de las salas de recepción del Presidente y la atribución de un papel importante a las relaciones públicas en las actividades de los órganos gubernamentales y de la administración, tanto a nivel nacional como local, han supuesto un impulso especial.

Las reformas democráticas han garantizado un alto grado de apertura del Estado a la hora de debatir las decisiones tomadas y los documentos normativos y políticos elaborados. Un ejemplo sin precedentes de generación de opinión pública y de reflejo de la importancia de cada voz fue el amplio debate público sobre la Estrategia de Acción sobre las Cinco Áreas Prioritarias de Desarrollo de la República de Uzbekistán para 2017-2021 y el Programa Estatal para su aplicación en el año llamado “Año del Diálogo con el Pueblo e Intereses del Pueblo”.

Todas estas innovaciones tienen un objetivo común: consolidar el potencial creativo de la sociedad para poner en práctica el curso de las importantes reformas para acelerar el desarrollo del Estado, sus instituciones democráticas y la economía, la formación de las condiciones para la vida decente y próspera de los ciudadanos, la aplicación efectiva de sus derechos personales, políticos, sociales y económicos, las libertades y los intereses legítimos.

El pueblo uzbeko se caracteriza por unos valores como la bondad, la generosidad, el humanismo y la misericordia. Como demostración de ello, el Presidente de Uzbekistán ha promulgado una serie de decretos por los que se indulta a un grupo de personas que cumplen una pena de prisión y que se han arrepentido sinceramente de sus delitos y se han comprometido con el camino del respeto a las leyes. Estos decretos atestiguan la dirección humana de las reformas democráticas.

Entre diciembre de 2017 y 2020, se indultaron unos 5.000 condenados. “La justicia está en el Estado de Derecho”: este principio es la base de las actividades del Comisario de Derechos Humanos del Parlamento Oliy Majlis.

En 2019, se introdujeron enmiendas y adiciones a la Ley de la República de Uzbekistán «Sobre el Comisionado para los Derechos Humanos (Defensor del Pueblo) del Parlamento Oliy Majlis de la República de Uzbekistán» con el objetivo de ampliar las competencias del Defensor del Pueblo para proteger los derechos de las personas detenidas, así como la aplicación de un sistema de medidas para la prevención de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes (Mecanismo Nacional de Prevención).

Las enmiendas adoptadas garantizan la conformidad de la legislación nacional con el marco jurídico internacional, la aplicación legislativa y práctica de la actividad del Defensor del Pueblo con los «Principios relativos al estatuto de las instituciones nacionales de promoción y protección de los derechos humanos (los Principios de París), aprobados por la Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas nº48/134 de 20 de diciembre de 1993.

El Defensor del Pueblo también lleva a cabo actividades conjuntas con el Coordinador de Proyectos de la OSCE en Uzbekistán, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Uzbekistán y la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos en Asia Central para un estudio exhaustivo de los instrumentos jurídicos internacionales y la experiencia extranjera en el desarrollo del Mecanismo Nacional de Prevención.

De acuerdo con el Decreto Presidencial, se ha aprobado y adoptado una hoja de ruta para la aplicación de la Estrategia Nacional de Derechos Humanos. El decreto define las áreas prioritarias:

  • en la protección de los derechos personales y políticos;
  • protección de los derechos económicos, sociales y culturales, así como en el ámbito del desarrollo sostenible;
  • la mejora de los mecanismos para la aplicación de las normas internacionales de derechos humanos en la legislación y la práctica policial, así como para su supervisión;
  • mejorar los conocimientos jurídicos en el ámbito de los derechos humanos, incluida la organización eficaz de actividades de difusión de información y educación en este ámbito;
  • desarrollo de la cooperación con las estructuras internacionales y regionales en el ámbito de la protección de los derechos humanos y las instituciones nacionales de derechos humanos de países extranjeros.

El 29 de diciembre de 2020, el presidente de la República de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev, en su discurso dirigido al Parlamento Oliy Majlis, señaló que «se seguirá trabajando en una aplicación más amplia del principio del humanismo en el sistema penal». En particular, basándose en las normas internacionales, se reducirán gradualmente 25 centros penales. A partir de ahora, si una persona condenada por primera vez a una pena de prisión es conmutada por una pena más leve, será puesta bajo supervisión de libertad condicional en lugar de ser enviada a una centro penal. Gracias a esta flexibilización, las 6.000 personas que actualmente cumplen condena tendrán la posibilidad de vivir en su casa con sus familias bajo la supervisión de la mahalla (mahalla es una división urbana en las comunidades, una institución social autónoma, que cumple una serie de funciones locales de autogobierno que conecta la esfera privada con la esfera pública).

El discurso el presidente también subrayó la necesidad de una revisión radical para mejorar el sistema de prevención de la tortura en las actividades operativas de búsqueda, investigación y ejecución de penas. Las Cámaras del Oliy Majlis y el Centro Nacional de Derechos Humanos han recibido instrucciones de elaborar, en el plazo de dos meses, propuestas sobre la ampliación de las competencias del Defensor del Pueblo en el ámbito de la prevención de la tortura, así como el refuerzo del control público en este ámbito. Es necesario un sistema de visitas trimestrales de control a los centros de detención preventiva y a las instituciones penitenciarias con participación pública. Se recomienda que las cámaras del Oliy Majlis escuchen anualmente un informe del Defensor del Pueblo sobre la prevención de la tortura e identifiquen las medidas necesarias para erradicarla.

En su discurso en la 46ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, el presidente Shavkat Mirziyoyev subrayó que «en Uzbekistán se seguirá reprimiendo rigurosamente cualquier manifestación de trato inhumano o degradante y esos delitos no prescribirán». En conclusión, cabe señalar que Uzbekistán está llevando a cabo una labor sistemática y específica para reforzar el marco legislativo, organizativo y jurídico de protección de los derechos humanos, la incorporación de las normas internacionales de derechos humanos en la legislación nacional y el cumplimiento de las obligaciones internacionales, así como el aumento de la cooperación con las organizaciones internacionales en materia de protección de los derechos humanos, incluidos los de los reclusos.

 

 

 

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