EL HUMANISMO Y LA TOLERANCIA COMO PODER ESPIRITUAL DEL NUEVO UZBEKISTÁN

En el artículo de hoy queremos centrarnos en la experiencia uzbeka en la construcción de la armonía interétnica y la tolerancia religiosa durante los últimos años.

El Presidente Shavkat Mirziyoyev, al subrayar repetidamente la necesidad de desarrollar la sociedad basándose en el principio del laicismo, teniendo en cuenta las tradiciones centenarias y creando todas las condiciones para la coexistencia pacífica de las religiones, ha aplicado con gran éxito en el país el concepto de humanismo universal, que se dirige a todos, independientemente de sus creencias religiosas y su nacionalidad. Y esto, en cierta medida, se convierte en la fuerza espiritual del nuevo Uzbekistán y forma una cultura política fundamentalmente nueva en el país.

La adopción de la Asamblea General de la ONU de la resolución especial sobre «Educación y Tolerancia Religiosa» en diciembre de 2018, que fue una aplicación práctica de la iniciativa del Presidente de la República de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev, presentada durante la 72ª sesión de la Asamblea General de la ONU, es uno de los resultados tangibles del trabajo.

El objetivo principal del concepto mencionado es «garantizar el acceso universal a la educación y erradicar el analfabetismo y la ignorancia«. Cabe destacar que la resolución no sólo recibió el apoyo unánime de todos los Estados miembros de las Naciones Unidas, sino que fue adoptada con el copatrocinio de más de 50 países. Esto demuestra el alto reconocimiento internacional de la relevancia y el carácter oportuno de la iniciativa del Presidente uzbeko.

En los últimos cinco años, el país ha adoptado una serie de actos legislativos destinados a seguir mejorando las actividades en el ámbito religioso. En el período 2017-2019, se adoptaron varios Decretos Presidenciales «Sobre las medidas para mejorar las actividades del Comité de Asuntos Religiosos dependiente del Gabinete de Ministros de la República de Uzbekistán», «Sobre las medidas adicionales para mejorar las actividades en el ámbito religioso-educativo», y el Decreto «Sobre las medidas para mejorar radicalmente las actividades en el ámbito religioso-educativo».

En Uzbekistán se han creado el Centro de Civilización Islámica, los centros internacionales de investigación científica Imán Bujari, Imán Termizi e Imán Maturidi, y mecanismos distintivos para la reactivación de los valores nacionales y religiosos, para el estudio y la promoción del rico patrimonio científico y espiritual de los grandes antepasados y el fortalecimiento de la tolerancia religiosa en la sociedad.

De conformidad con los actos legislativos aprobados, a fin de seguir mejorando la labor del Comité de Asuntos Religiosos dependiente del Gabinete de Ministros de la República de Uzbekistán, se aprobó una nueva composición del Consejo de Asuntos Confesionales, que es un órgano público consultivo dependiente del Comité y que incluye a representantes de todas las confesiones religiosas que operan en Uzbekistán.

En la estructura de la Comisión de Asuntos Religiosos se ha creado un departamento para el trabajo con las mujeres y se ha introducido el puesto de vicepresidente encargado de esta área de trabajo. Se ha creado un grupo de divulgación nacional para coordinar el trabajo espiritual y de concienciación entre las mujeres.

A fin de garantizar la armonía interétnica e interconfesional en la sociedad de Uzbekistán, se ha creado un marco legislativo que prevé el respeto de los derechos e intereses legítimos de todos los ciudadanos.

Se presta especial atención a la mejora y liberalización de la legislación nacional en el ámbito religioso. Así que, en los últimos años, se han registrado 67 organizaciones religiosas en Uzbekistán, de las cuales 2 son de enseñanza superior y una de enseñanza secundaria islámica especializada en Bujara, Samarcanda y Termez, 47 mezquitas y 17 iglesias. Sin embargo, la legislación nacional no estipula ninguna restricción en cuanto al número o a los plazos de registro.

Las organizaciones religiosas no islámicas mencionadas anteriormente pertenecen a cuatro ramas del cristianismo – los pentecostales (12 organizaciones), los bautistas (3 organizaciones), los adventistas y los nuevos apostólicos (una organización cada uno).

Actualmente, en Uzbekistán operan más de 2300 organizaciones religiosas de 16 confesiones religiosas. De ellas, hay 2115 organizaciones musulmanas, que representan el 92 por ciento del total. Hay 174 organizaciones cristianas, 8 comunidades judías, 6 comunidades bahá’ís, una sociedad Hare Krishna y un templo budista, así como la Sociedad Bíblica interconfesional de Uzbekistán. Esto da una idea de su enorme pluralidad.

Las organizaciones religiosas, junto con otras organizaciones públicas del país, participan activamente en el trabajo espiritual y educativo, hacen una contribución significativa al aumento de la espiritualidad de la sociedad, a la formación de convicciones sólidas entre los jóvenes basadas en el patriotismo, así como la tolerancia interconfesional e interétnica.

La política religiosa en Uzbekistán se basa en los principios del carácter laico del Estado, de la tolerancia religiosa y de la igualdad de trato de todas las religiones. Representantes de varias naciones y grupos étnicos que profesan el islam, el cristianismo, el budismo, el judaísmo y otras religiones desarrollan aquí sus actividades en igualdad de condiciones.

Para los seguidores de cada confesión, se han creado todas las condiciones que les permiten profesar libremente y sin obstáculos su religión. Los creyentes oran libremente en mezquitas, iglesias, sinagogas, practican el ayuno y hacen peregrinaciones. Las organizaciones religiosas tienen derecho a poseer territorio, publicar literatura, formar a sus servidores religiosos y organizar peregrinaciones a lugares sagrados.

La libertad de religión garantizada por la legislación nacional de Uzbekistán ha creado todas las condiciones necesarias para satisfacer las necesidades religiosas de todos los ciudadanos – representantes de 138 nacionalidades y grupos étnicos.

Los representantes de las distintas confesiones celebran libremente todas las fiestas religiosas. Así, de año en año se celebran en una escala cada vez mayor Eid al-Adha y Ramadán-Khayit – entre musulmanes, Pascua y Navidad – entre cristianos, Pésaj, Purim y Janucá – entre judíos, Naw-ruz – entre bahá’ís, así como las festividades dedicadas a Buda y Krishna y otros eventos importantes.

Los creyentes peregrinan a lugares santos: los musulmanes – a Arabia Saudita, los cristianos – a Rusia, Grecia e Israel, y los judíos a Israel. En los primeros años de la independencia, unos 305 mil musulmanes hicieron una peregrinación a Arabia Saudita, de los cuales 130 mil lo hicieron en el Hajj (Hach) y 175 mil – en el Umrah, más de 2.500 cristianos y judíos visitaron los lugares sagrados de Israel, Rusia, Turquía, Italia, Georgia y Grecia.Para satisfacer las necesidades espirituales de la sociedad, se publica anualmente una gran cantidad de literatura religiosa de diversas orientaciones. Para una cobertura completa de la vida religiosa de Uzbekistán, se publican varios periódicos y revistas, como los periódicos “Islom nuri”, “Slovo zhizni”, las revistas “Khidoyat”, “Vostok svishe”.

Uzbekistán está aplicando actualmente un sistema de medidas para proteger a la población de la influencia negativa de las ideas destructivas que reflejan la ideología extremista radical y el fanatismo religioso. Así, bajo el lema «Ilustración contra la ignorancia», se está trabajando en la desradicalización de ciudadanos acusados de delitos relacionados con el extremismo y en la prevención temprana de la radicalización de la población.

También en septiembre de 2018, se aprobó el Procedimiento de exención de responsabilidad penal de los ciudadanos de la República de Uzbekistán que, por error, pertenecieran a organizaciones y grupos terroristas, extremistas u otras organizaciones prohibidas, previendo su posterior reinserción y adaptación en la sociedad.

Cabe señalar que la intensificación de la cooperación internacional también es un factor importante para fortalecer la armonía interétnica y la tolerancia religiosa. Los dirigentes de Uzbekistán se centran en establecer un diálogo constructivo y una cooperación con organizaciones internacionales y los expertos en la esfera religiosa.

Durante las visitas a Uzbekistán del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad al-Hussein (mayo de 2017) y del Alto Comisionado de la OSCE para las Minorías Nacionales, Lamberto Zanier (abril de 2018), se discutió el estado actual de la situación, se dio una alta evaluación a las reformas en el país, se constató que Uzbekistán presta especial atención a asegurar la armonía interétnica y la tolerancia religiosa, fortaleciendo la amistad entre representantes de diferentes naciones y nacionalidades.

En general, cabe señalar que una característica distintiva importante del Uzbekistán moderno es la inadmisibilidad de establecer privilegios o restricciones para una religión en relación con otras confesiones.

Uzbekistán cumple constante y rigurosamente sus obligaciones internacionales en el ámbito de garantizar las libertades religiosas en el marco de los tratados internacionales de derechos humanos. Actualmente, el país se ha adherido a más de 70 importantes documentos internacionales en esta área, lo que contribuyó a la creación de un sistema eficaz de protección de los derechos humanos en Uzbekistán.

Se puede afirmar que la política seguida por Uzbekistán en materia religiosa, destinada a fortalecer el diálogo interconfesional y la tolerancia religiosa en la sociedad, es un factor importante de estabilidad y seguridad. Y las reformas a gran escala llevadas a cabo en el país son una viva confirmación del curso invariable y consistente del presidente de la República de Uzbekistán en la aplicación del principio «todo en nombre del ser humano, en nombre de su futuro«.

 

 

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