ESTE AÑO SE CELEBRA EL 580 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL GRAN POETA Y PENSADOR UZBEKO ALISHER NAVOI

Este año se celebra el 580 aniversario del nacimiento del gran poeta Alisher Navoi. El 9 de febrero, Uzbekistán y otros países celebrarán veladas, conciertos y conferencias en memoria de Alisher Navoi, que fue un destacado poeta, historiador y estadista del mundo musulmán durante la Edad Media. Es considerado un clásico y antecesor de la literatura uzbeka.

El gran poeta, pensador y filósofo uzbeko Alisher Navoi nació en Herat el 9 de febrero de 1441, en la familia del dignatario del Padishah Giyasiddin.

Herat siempre ha sido una ciudad famosa por sus tradiciones y relevancia comercial. Bajo la gobernanza de los descendientes de Tamerlan, en el siglo XV, la cultura de la ciudad alcanzó un alto nivel.

La familia de Navoi, cercana a la corte, era una de las más cultas de Herat. Uno de los tíos del futuro poeta, Abu Said, escribía poesía, y otro de ellos, Muhammad Ali, era un reconocido músico y calígrafo.

Alisher Navoi se crió cerca de los hijos de las familias timúridas desde su infancia. Fue gran amigo del sultán Hussein, el posterior jefe del Estado de Jorasán, también poeta y mecenas de las artes.

Navoi estudió en Herat, Mashhad y Samarcanda. En 1469, Navoi regresó a Herat desde Samarcanda, el mismo día en que su amigo el sultán Hussein asumió el trono de sus antepasados. Pronto el poeta fue nombrado para el alto cargo estatal de guardián del sello y posteriormente fu nombrado visir y recibió el título de emir.

Las fuentes históricas informan de que Alisher Navoi era un generoso mecenas de las ciencias y las artes. Bajo su apoyo trabajaron eminentes historiadores como Mirkhond, Khondamir, Wasifi, Davlatshakh Samarkandi, el pintor Behzad, el arquitecto Kavash-edin, muchos poetas, músicos y calígrafos. Pero el propio Alisher no sólo fue poeta y estadista, sino también músico, artista, arquitecto, historiador y filósofo.

Navoi, al igual que sus contemporáneos occidentales, como el gran escritor español Miguel de Cervantes, aparece ante nosotros como una personalidad ampliamente desarrollada que une la ciencia y el arte, teoría filosófica y práctica social en su universalismo.

Navoi vivió en una época en la que las antiguas zonas culturales se desintegraban y surgían nuevas culturas nacionales. Este gran poeta -poeta-pensador, como es más apropiado llamarlo-, perteneciente a un mundo vasto y enormemente heterogéneo étnicamente, se convirtió en el clásico de la poesía uzbeka y en el fundador de la literatura uzbeka.

Navoi ha dejado la más rica herencia literaria. El gran poeta, filósofo, pensador y creador uzbeko es autor de obras únicas: más de treinta poemarios, obras en prosa, poemas mayores y tratados científicos. Cada una de sus obras proporciona una comprensión más profunda del modo de vida de los pueblos de Asia Central en el siglo XV.

Uno de los legados literarios más famosos del poeta es una colección de poemas titulada «Un tesoro de pensamientos». La colección incluye cuatro divanes (pequeños poemas) que reflejan cuatro períodos de la vida del poeta: «Curiosidades de la infancia», «Dones raros de la juventud», «Salvajes de la Edad Media» y «Testamentos instructivos de la vejez».

Escribió su «Quinario» – «Khamsa», que incluye «La confusión de los justos», «Farhad y Shirin», «Leyli y Majnun», «Siete planetas» y «El muro de Iskandar».

Escribió obras literarias «Colecciones de los refinados», una obra sobre poética «Dimensiones de Bek», la obra antes mencionada sobre lingüística «La disputa de dos lenguas», obras históricas «Historia de los reyes Adjam», «Historia de los profetas y eruditos», tratados filosóficos, biografías de sus contemporáneos y mucho más.

A pesar de todo su virtuosismo artístico, las letras de Navoi se dirigen al pueblo. El poeta tiene versos que condenan a los gobernantes injustos y están marcados por un genuino amor por la gente común.

 

Un poema de Alisher Navoi

Yo pregunto a mi alma: ¿Cuál es la causa de mi muerte?
Ella responde: «La fuerza del mal que hay en ti.»

Yo pregunto a mi cuerpo: ¿Cuál es la causa de mi mal?
Responde: » El ardor de tu llama interior.»

Pregunto a mi llama interior y responde
Que este fuego
Que me consume no es más que el reflejo
De las brasas de amor en mi corazón.

Pregunto a mi corazón que responde: «Tus ojos
provocan la desdicha,
Si no miraras no podrías ser desdichado.»

Pregunto a mis ojos:
¿Por qué tenéis lágrimas negras,
Por qué esa desdicha del corazón?

Ellos respondieron llorando: «Sólo tenemos voluntad
Cuando la llama solar vence a la luna.»

Escucha, Navoi, siempre encuentras excusas,
¡arde hasta morir!:
El fuego del amor es la última flecha de la eternidad.

 

(Alisher Navoi, traducción: Antonio J. del Puig)

 

 

 

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