RECUERDOS DE MI HERMOSA TIERRA: UZBEKISTÁN

La tierra madre es tu lugar de nacimiento, es la patria donde abres tus ojos por primera vez. Lo podríamos describir de otras maneras; pero no podemos explicar lo que ello significa completamente para alguien quien que no es de allí. Mi tierra natal es Uzbekistán. Cuando estoy fuera echo de menos mi tierra. No soy escritora y no pretendo serlo, pero ahora mis recuerdos me alientan a escribir sobre mi país.

Cuando sales del umbral de tu casa, entenderás qué es extrañar a tu país y lo valorarás más. El español no es mi lengua natal y no encuentro las palabras adecuadas para explicar lo que siento sobre mi país. Puedo hablar mucho en español, pero creo que no es suficiente para describir mi patria.

Uzbekistán ubicada en el corazón de Asia Central, en una meseta entre los ríos Sir Daria y Amu Daria. Es un país antiguo cuya historia se remonta miles de años. También está en el corazón de la Antigua Ruta de la Seda. Destaca por antiguas ciudades: como Samarkanda (es la capital del famoso imperio de Tamerlán) muy conocido por sus minaretes azules y sus fantásticos artesanos; Bujará (es sobre todo para mi la ciudad en que he nacido), un museo al aire libre con más de 140 monumentos históricos que forman parte del Patrimonio de la Humanidad y Jiva (la antigua capital de la región de Jorasmia), la ciudad de la esplendida muralla y de los altos y elegantes minaretes. Pero la riqueza del país no se limita a su patrimonio histórico, también alcanza a su espectacular naturaleza. Desde el frondoso valle de Ferganá hasta el árido desierto de Kyzyl Kum. Dejo para el final Tashkent, la capital de Uzbekistán, que mezcla madrazas, bazares y catedrales de manera armoniosa.

Seguramente, las personas famosas en la historia de Uzbekistán son Al-Khorezmi, un «grande de las matemáticas». Fue gracias a él, a sus tratados, que llega hasta Europa el álgebra y el número cero. De su nombre deriva la palabra «Algoritmo» y «Álgebra» que dio nombre de su libro más importante; Mír Áli-Shir Navaí, poeta, escritor, político, lingüista, y muchas cosas más. Él es el mayor representante de la literatura chagatai, la lengua vieja uzbeka. El gran Tamerlán, líder militar y político turco, el último de los grandes conquistadores nómadas de Asia Central. Fue capaz de ganar y mantener la lealtad de sus seguidores, operar dentro de un sistema político estructurado, modificarlo y construir un gran ejército conquistador. Zahir-ud-din Mohammad Bobur (en turco Babür), fundador del Imperio turco-mogol de la India, fue autor de sus memorias y de numerosas poesías. Era descendiente del mismísimo Tamerlán. Al Beruniy o Al Biruni, matemático, astrónomo, físico, filósofo, viajero, historiador y médico persa, uno de los intelectuales más destacados de su época.; Ibn sina o Avicena (su nombre latinizado) es el nombre por el que se conoce en la tradición occidental a Abu Ali al-Husayn ibn Abd Allah ibn Sina. Fue médico, autor del canon de medicina, filósofo, astrónomo, gran erudito, músico, escribió cerca de trescientos libros sobre diferentes temas, sobre todo de filosofía y medicina.

Mi país de mayoría musulmana, sunita, es históricamente una tierra respetuosa y hospitalaria con sus visitantes. Respetan sus costumbres y les encantan enseñarles las suyas.

La cultura uzbeka está llena de fiestas y tradiciones de desbordante colorido. Posee una singular música, danza, pintura, cocina y ropa tradicional. La música nacional uzbeca se caracteriza por gran variedad de temas y géneros. Sus bailes típicos, dulces y comida son el centro de la celebración que llena de risas y alegrías a todas las celebraciones populares. No tengo palabras para expresar nuestros platos tradicionales. La cocina de Uzbekistán es muy sabrosa, ¡el delicioso y suculento cordero, el caliente pan dorado, un montón de especias aromáticas, el maravilloso té verde, sus dulces exquisitos, sus frutas y verduras de extraordinaria calidad y lo más importante, todo ello rodeado de una infinita hospitalidad asiática!

Creo que no hay otro lugar como Uzbekistán. Por ejemplo: la madre uzbeca se levanta muy temprano para hornear el pan en el tandir (horno típico uzbeko) que le da a sus hijos para desayunar. Los tandires también pueden ser varios tipos: el tandir que tiene su abertura horizontal o el tandir simple que tiene su abertura por un lateral.

Las madres viven para sus familias. Ellas no necesitan viajar por el mundo, sólo necesitan ver un próspero futuro para sus hijos. Los padres uzbecos también viven para sus familias, siempre trabajan duro y no buscan triunfar en sus vidas, sino que intentan desarrollar las vidas de sus hijos.

¿Queréis visitar los lugares antiguos o los lugares modernos? ¿Os interesáis por una naturaleza impresionante? Entonces todas vuestras preguntas os conducen a mi país. No es que quiera sólo promocionar mi país, estas son también las palabras de una chica que echa mucho de menos a su país.

Soy una chica uzbeca, estoy orgullosa de ello y se lo agradezco a Dios. Yo no cambiaría a mi país por tronos y coronas, ni por otros lugares por magníficos y extraordinarios que sean. Quizá porque he nacido en Uzbekistán y estoy enamorada de mi país.

 

Autora: Mokhinur Kilicheva.

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