LA POSIBLE GUERRA COMERCIAL ENTRE EEUU Y CHINA PODRÍA ESTAR MÁS CERCA

Las medidas proteccionistas de Donald Trump están generando las primeras reacciones en el “gigante chino”. Un total de 128 productos estadounidenses estarán sometidos a nuevos aranceles. Pekín justifica la medida como “una acción legítima adoptada bajo las normas de la OMC”

Desde el comienzo de su campaña electoral, el actual presidente Donald Trump ha insistido en que favorecería el consumo de productos “made in USA” y ha llevado a cabo una serie de medidas proteccionistas para cumplir su promesa.

Una de estas medidas es la que entró en vigor el pasado 23 de marzo. A partir de este momento los aranceles sobre la importación de acero se incrementaron en un 25% y en un 10% sobre las de aluminio. Se incluyeron además una serie de exenciones temporales para los principales socios de Estados Unidos, entre ellos la Unión Europea, Brasil y Argentina.

El presidente Trump también declaró que se adoptarían medidas comerciales contra China que podrían llegar a los 60. 000 millones de dólares. Desde entonces la OMC ha estado alerta ante una posible guerra comercial desatada por Estados Unidos.

El resentimiento de Estados Unidos contra China no es un fenómeno actual. Desde hace años, este país acusa a China de prácticas comerciales desleales, devaluación del yuan, ciberataques y de usar la coerción para obtener información sobre la propiedad intelectual de empresas estadounidenses.

En respuesta a estas políticas comerciales y a las advertencias de Trump, el gobierno Chino implantó el pasado lunes aranceles entre un 15 y 25% sobre 128 productos estadounidenses por valor de 3.000 millones de dólares. Entre ellos, carne de cerdo, frutas, vino, residuos de aluminio y nueces. Un fragmento del comunicado recogido por la agencia de noticias Sputnik dice “Con el objetivo de proteger nuestros intereses y compensar el daño causado por las medidas adoptadas por Estados Unidos, a partir del 2 de abril, China cesa sus obligaciones de reducir los aranceles aduaneros para 128 productos de siete categorías importadas de Estados Unidos. Sobre la base de las tarifas actuales, el arancel se incrementa. Para 120 artículos, incluida la fruta, el derecho será del 15%, para 8 artículos, incluido el cerdo con el 25%”

Al contrario de lo que los analistas pensaban, China no ha respondido con aranceles sobre la soja y el sorgo que pueden hacer más daño a Estados Unidos. Esto podría indicar que China desea negociar porque se encuentra en una posición desfavorable. Además, la negociación es la postura que ha venido manteniendo desde el inicio de la candidatura de Trump.

La economía china es muy dependiente de las exportaciones y en Estados Unidos posee un fuerte mercado. De hecho, más de la mitad del déficit comercial de Estados Unidos corresponde al comercio con China. Reducir este déficit es uno de los objetivos que se ha marcado Donald Trump y que le está sirviendo de argumento para llevar a cabo las políticas proteccionistas.

Se espera una segunda ronda de aranceles que ya ha sido anunciada por el gobierno de Estados Unidos sobre productos de alta tecnología o electrónica. Tal y como ha afirmado su presidente “las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar”. Mientras tanto, los principales mercados financieros siguen cerrando a la baja y el oro se encarece. Esto parece anunciar que la guerra, si no ha comenzado ya, puede estar al llegar.

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